Inicio este escrito, citando a dos excelentes autores y que pienso que tienen mucho que ver con lo que he pensado , dice Lessing (2007 ) “recientemente he pensado que he estado viviendo en un desierto durante años, un infierno secreto, poblado de fantasmas, amores perdidos, personalidades anteriores”
Ya lo señala Savater “Hay cosas que dependen de mi voluntad (y eso es ser libre) pero no todo depende de mi voluntad (entonces sería omnipotente), porque en el mundo hay muchas voluntades y otras muchas necesidades que no controlo a mi gusto”
Ahora, en este día de julio digo que jamás pensé que yo sobreviviría a mis hijos, que desesperadamente le lloraría a Jaime y que incontables veces me repetiría lo que yo les decía a mis hijos: ELLOS viven, viven en mí mientras yo no muera y aún después, por todo lo que sembraron en su paso por la tierra.
“Nada como el amor para mostrar cuantos seres distintos pueden habitar bajo nuestra piel”, idea que comparto plenamente. El amor no se agota en la sola relación de pareja, lo incluye, pero lo más importante es un amor hacia los demás, hacia la humanidad entera, es la única forma de que le vida sea verdaderamente valiosa.
Además : “quien desee la buena vida para sí mismo, de acuerdo al proyecto ético, tiene también que desear que la comunidad política de los hombres se base en la libertad, la justicia y la asistencia” y yo he trabajado toda mi vida en ello, aunque en los últimos años después de mis pérdidas como que se hizo un gran vacío en mí, yo observaba la vida y los problemas, guardando una discreta distancia, triste y temerosa.
Ha sido un viaje doloroso. La verdad es que algunas veces no me reconozco a mí misma; en muchas ocasiones he pensado que yo no podía resistir lo que sentía y me decía que no sirvo para el dolor e imaginaba que muy pronto se cerraría totalmente una puerta dentro de mí, porque lo que sentía era realmente insoportable; de repente si se cerró esa puerta como me temía y pensé que era el final; pero no, no fué así, muchas ventanas se abrieron, de esto último tardé en darme cuenta porque deambulaba como dice la canción “entre el espanto y la ternura”. La posibilidad y la oportunidad de realizar este proyecto en homenaje a la memoria de mi Jimmy, " JIMBO" así como empezar a participar de manera comprometida en actividades de servicio ha sido una de mis ventanas. No ha sido tarea fácil, pero en ello estoy y estaré empeñada.
Si supiéramos realmente lo que somos, entonces sabríamos lo que podríamos ser. Y me pregunto ¿cuánta gente podría soportarlo? Muchas veces he olvidado que la gente que me rodea sabe mucho más de mí de lo que quiero y me perdona mucho más, yo me juzgo a mí misma más duramente, pero trabajo para intentar cambiarlo.
Kant ha dicho: “ La vida en su conjunto no vale tanto, como vivirla con dignidad, esto es una vida regalada no es más estimable que deshonrar a la humanidad” y también menciona “ Únicamente el hombre que sabe afrontar con coraje la desgracia, sin quejarse amargamente, aunque le duela, suscita nuestra compasión”. Algunas veces he sentido que he vivido una vida estéril y otras que realmente ha sido plena. A pesar de todo lo vivido considero que he tenido una vida increíble y maravillosa. Pienso que uno debe continuar la vida aunque parte de nuestros amores ya se hayan marchado y que hay que poner en sintonía los sueños con las esperanzas, pero con el corazón, no solo con la cabeza. Esa es ahora mi tarea.

Han oído hablar del Efecto Mariposa? ;una idea central de este concepto es que cualquier tipo de variación puede acabar generando un efecto considerablemente grande: “Se ha dicho que algo tan pequeño como el aleteo de la mariposa puede causar un tifón en algún lugar del mundo”. Entonces a partir de la realidad cotidiana que observo, leo y vivo; de los nuevos universos y perspectivas que las lecturas y mis clases en la universidad me abren, me cuestiono, si vale la pena dejarse hundir por elucubraciones personales y dolorosas cuando la realidad exige mayores compromisos que perderse en lo individual. Partir de una realidad concreta, bien estructurada cimentada para transformar el mundo, o vivir y luchar para transformar el mundo y la sociedad para así entonces vivir en lo personal con un significado pleno; cuál es el camino?. Pienso definitivamente que para mí , la segunda es mi opción.
Por eso creo que todos los seres humanos tenemos que reencantarnos con la naturaleza y con el universo y como lo precisa Boff ; debe “surgir un nuevo paradigma ético que coloca a la vida en el centro; vida compartida con otros, vida abierta hacia arriba y hacia adelante, abierta a las virtualidades que se esconden dentro de ella y que quieren ver a luz y hacer historia”. Una cuestión fundamental señalada también por él, lo es el hecho de que es urgente sentar las bases para crear una nueva ética implementada de manera procesual en nuestra vida diaria y también dentro de la complejidad de esta sociedad global; por eso creo firmemente que cada uno de nosotros, cada día con múltiples y pequeñas acciones podremos construir un mundo mejor.
Por otra parte después de tantos días de obscuridad en mi vida en estos últimos tiempos, me queda claro también que aún en el peor de los contextos, que viviendo la más terrible de las situaciones, siempre habrá una esperanza, una oportunidad, una posibilidad para que las cosas puedan resultar mejores.
¨Ahora tengo la impresión que mi vida ha sido una serie de pequeños fracasos….las mujeres que no supe amar, las oportunidades que no supe atrapar, los instantes de felicidad que dejé pasar, sabía el resultado de la carrera pero era incapaz de apostar por el ganador, estaba ciego y sordo o era necesario la luz de la desgracia para enseñarme mi auténtica naturaleza¨. Schnabel (2007 )
Tal como se menciona en el texto superior, pareciera que en mi caso fué asi.Me veo precisada a escribir acerca del sentido de mi existencia, no basta con lo vivido, no es suficiente dejar testamentos y legados, palabras y cosas materiales. No, eso no es suficiente, es necesario encontrar, precisar, repetir y vivir la vida con un nuevo sentido, con otro significado. Eso me ha quedado ya claro.
Vale la pena vivir y levantarse, sonreír y caminar porque es un privilegio para mí y un regalo divino: ¿Cuántos hombres y mujeres de mi edad o más jóvenes no pueden ni siquiera pensar en la posibilidad de hacerlo? No pueden caminar, mucho menos ascender una montaña , participar en un taller, leer, ver una película, ni siquiera comer.
En los últimos dos años yo deambulaba por la vida, me acosaban los fantasmas, me atormentaban la culpas, me dolían los recuerdos y he estado paralizada en mi vocación de servicio, en mi espíritu, en mi trabajo, es decir tenía ese primer síntoma que se menciona en el textos para personas que viven situaciones como la mia; estaba en shock. He comprendido que tengo una responsabilidad de vivir y que por adversas que sean las circunstancias y gris la vida, hay la manera de convertirla en un arcoíris y de remontar la obscuridad.
He vivido durante meses una fase de apatía que bien se parece a una muerte emocional. He experimentado una añoranza sin límites de mi familia perdida, de mi hogar; eso es terriblemente devastador y aniquilante. Hasta hace poco tiempo he empezado a pensar de manera constructiva, tengo un deseo de vivir, es verdad, pero anhelo que mi vida sea lo más significativa posible.
No quiero ver mi voluntad del sentido frustrada para ya no sentir un vacío existencial, deseo por el contrariio enriquecer la dimensión espiritual de mi existencia de manera importante.
No pienso que tenga sentido una vida egoísta sino que quiero una vida con sentido, que tenga principios éticos valiosos, que no implique la satisfacción y el placer individual ,ni tampoco adaptarme a la sociedad y al entorno de una manera reduccionista y simplista; deseo aportar y hacer compromisos significativos y valiosos con mi familia, mi medio ambiente, la educación, esta sociedad y esta época en la que me ha tocado vivir, con mi planeta.
No quiero una vida fácil y vivir sin tensiones, sino que quiero esforzarme y luchar cada día por todas las metas que establezca como las que merecen la pena. Quiero y lucharé por darle un significado concreto a cada una de mis acciones, tareas, trabajos y compromisos. Tomaré cada problema como un reto, con una actitud diferente y valiosa. Me reconozco responsable de mis actos y decisiones y es mi conciencia la que me guía pero acepto que no soy una isla en este mundo y que debo pensar siempre en los demás. El amor, todo el que sentí por el padre de mis hijos, y todo el que me ahoga aún por Jimmy necesita y debe canalizarse en los demás, en los otros.
He reafirmado mis conceptos en el sentido de que el amor es la única manera de aprehender a otro ser humano en lo más profundo de su personalidad; y por ello seguiré amando a los demás seres humanos, impulsando sus potencialidades y tendré hacia el sufrimiento moral, emocional o físico una actitud distinta, porque me esforzaré por encontrarle un sentido. Como dice Frankl (1979) “al aceptar el reto de sufrir valientemente, la vida tiene hasta el último momento un sentido y lo conserva hasta el fin literalmente hablando. En otras palabras , el sentido de la vida es de tipo incondicional, ya que comprende incluso el sentido del propio sufrimiento”. Mi vida, tal cual, merece ser vivida.
Agradezco infinitamente a Dios, a mi hijo Luis "el favorito de los mayores", a mis amistades y de manera especial a mi maestro y amigo el Lic. Juan Carlos Huitrado Treviño por sus enseñanzas, apoyo invaluable, palabras y consejos; todos contribuyeron con su granito de arena para recuperarme para una vida con sentido.
Agradezco infinitamente a Dios, a mi hijo Luis "el favorito de los mayores", a mis amistades y de manera especial a mi maestro y amigo el Lic. Juan Carlos Huitrado Treviño por sus enseñanzas, apoyo invaluable, palabras y consejos; todos contribuyeron con su granito de arena para recuperarme para una vida con sentido.









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